Mentiras entre bastidores
sonoros quejidos de bastiones
encendidos por azar
Y vamos a encontrar rostros que poder amanerar
Vidrieras de manos retorcidas
y víctimas casuales de la temeridad
Lo más dificil de todo
medir y equilibrar
Volar y saber llegar
Ceder y empezar
Dime, palabras que me puedan conmover,
después de tantas canciones,
de tantas y tantas imágenes
no puedo abrir los ojos si saber que hay delante.
Árboles sin rostro
otoños de cuentos y milongas.
Tendré que crecer, tendré que...
Medir y equilibrar sabiendo condensar
cada segundo en su lugar.
Déjame pensar que puedo ir más allá
Pues la herida de este tronco está fría y sedienta
de otro escorzo que la tiente.
De otra música que la encienda
De ti y de mí y pimienta
de ciego olor a boca sedienta.